Taller para familias: La Dislexia

cropped-img_20121201_134353.jpgMuchas familias sienten un gran alivio cuando por fín saben por qué a si hijo le cuesta tanto aprender, por qué tiene tantas dificultades a la hora de leer y de escribir, es decir…cuando le ponen nombre a la dificultad. Es en ese momento también cuando surgen las dudas…¿cómo puedo ayudarle?, ¿Qué pasos hay que dar a hora? y sobre todo…¿Qué es la dislexia?. 

La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún hándicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.

Pero este trastorno no viene sólo y no se da en todos los niños igual. Además de las dificultades de aprendizaje, los problemas emocionales son comunes en estos niños,(baja autoestima, frustración, pobre autoconcepto…).

Desde Fundamenta queremos ofrecer un espacio dónde las familias conozcan qué es este trastorno, cómo afecta a sus hijos y cómo pueden ayudarles desde el hogar.

En este taller se tratarán los siguientes temas:

  • Qué es la dislexia.
  • Rasgos personales y emocionales de los niños disléxicos.
  • Dificultades de aprendizaje y dislexia.
  • Otras dificultades que presentan los niños disléxicos.
  • Consecuencias emocionales de la dislexia.
  • ¿Qué podemos hacer los padres? ¿Qué puede hacer el colegio?

Se dedicará un espacio a dudas y se entregará un dossier con información y recursos útiles a las familias.

El taller se llevará a cabo los días 14 y 28 de  enero y tendrá una duración de dos horas aproximadamente.

Lugar: Fundamenta Psicoeducativo.

C/Alameda del Valle 21, 28051, Madrid, (Ensanche de Vallecas).

Toda la información en nuestra web

Jimena Ocampo Lozano

 

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Dificultades Específicas de Aprendizaje (DEA),necesidades educativas y derechos del alumno con DEA.

Este artícculo queremos dedicarlo a la parte más “legislativa” sobre las Dificultades Específicas de Aprendizaje, a lo que los centros educativos pueden hacer por nuestros niños, y a lo que los padres tenemos que saber sobre ello. ¿Qué apoyos o adaptaciones puede recibir mi hijo?

A nuestro centro, especializado en la atención de niños con Dislexia y otras dificultades específicas de aprendizaje, TDA y TDAH, acuden papás preocupados por las dificultades de aprendizaje que presentan sus hijos. Nuestro trabajo, además de la valoración diagnóstica y la intervención especializada es la de asesorar a las familias tras confirmarse la dificultad. La pregunta que nos suelen hacer una vez les confirmamos que su hijo presenta dislexia u otra dificultad de aprendizaje es…¿Y ahora qué?. Pues bueno, ahora toca trabajar todos en la misma dirección y darle al niño todo el apoyo especializado, educativo y emocional que necesita.

Por suerte, la colaboración de los centros educativos es en la mayoría de los casos muy satisfactoria, se realiza un trabajo conjunto con el niño y se realizan las adaptaciones necesarias para que el alumno alcance con éxito los objetivos establecidos y desarrolle sus capacidades.

A este respecto lo que la legislación actual, (LOMCE), regula en su Artículo 14, (ALUMNADO CON NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO ) es que que “para que el alumnado con necesidad específica de apoyo educativo al que se refiere el artículo 71 de la Ley Orgánica 2/2006, de 3 de mayo, pueda alcanzar el máximo desarrollo de sus capacidades personales y los objetivos y competencias de la etapa, se establecerán las medidas curriculares y organizativas oportunas que aseguren su adecuado progreso  y se  establecerán las medidas más adecuadas para que las condiciones de realización de las evaluaciones se adapten a las necesidades del alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo”

A partir de aquí, cada comunidad autónoma, legisla y regula al respecto. En la Comunidad de Madrid,  esto queda regulado por las INSTRUCCIONES CONJUNTAS DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE EDUCACIÓN INFANTIL Y PRIMARIA Y DE LA DIRECCIÓN GENERAL DE EDUCACIÓN SECUNDARIA, FORMACIÓN PROFESIONAL Y ENSEÑANZAS DE RÉGIMEN ESPECIAL, de 12 de diciembre de 2014 SOBRE LA APLICACIÓN DE MEDIDAS PARA LA EVALUACIÓN DE LOS ALUMNOS CON DISLEXIA, OTRAS DIFICULTADES ESPECÍFICAS DE APRENDIZAJE O TRASTORNO POR DÉFICIT DE ATENCIÓN E HIPERACTIVIDAD EN LAS ENSEÑANZAS DE EDUCACIÓN PRIMARIA, EDUCACIÓN SECUNDARIA OBLIGATORIA Y BACHILLERATO REGULADAS EN LA LEY ORGÁNICA 2/2006, DE 3 DE MAYO, DE EDUCACIÓN.

Estas instrucciones son importantes, porque se habla claramente de Dislexia y otras DEA y las medidas para evaluar a estos alumnos. Estas instrucciones establecen que:

“Corresponde a las Administraciones asegurar las medidas necesarias para que los alumnos con dislexia, dificultades específicas de aprendizaje (DEA) o con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) puedan alcanzar el máximo desarrollo posible de sus capacidades personales y, en todo caso, los objetivos establecidos con carácter general para todo el alumnado.”

“La detección inicial de dislexia, otras DEA o TDAH podrá producirse tanto en el centro educativo como en el ámbito familiar. En este último caso, la familia deberá aportar al centro el dictamen emitido por un facultativo colegiado.”

Las medidas a las que se hace referencia en estas instrucciones son:

  • Adaptación de tiempos El tiempo de cada examen se podrá incrementar hasta un máximo de un 35% sobre el tiempo previsto para ello.
  • Adaptación del modelo de examen:Se podrá adaptar el tipo y el tamaño de fuente en el texto del examen. Se permitirá el uso de hojas en blanco.
  • Adaptación de la evaluación Se utilizarán instrumentos y formatos variados de evaluación de los aprendizajes: pruebas orales, escritas, de respuesta múltiple, etc.
  • Facilidades: técnicas/materiales y  adaptaciones de espacios:Se podrá realizar una lectura en voz alta, o mediante un documento grabado, de los enunciados de las preguntas al comienzo de cada examen. Se podrán realizar los ejercicios de examen en un aula separada.

 

Enlaces a la legislación para la Comunidad de Madrid.

Atención a la Diversidad en LOMCE.

Orden 1493/2015, de 22 de mayo, de la Consejería de Educación, Juventud y Deporte, por la que se regula la evaluación y la promoción de los alumnos con necesidad específica de apoyo educativo, que cursen segundo ciclo de Educación Infantil, Educación Primaria y Enseñanza Básica Obligatoria, así como la flexibilización de la duración de las enseñanzas de los alumnos con altas capacidades intelectuales en la Comunidad de Madrid.

Instrucciones de 12 de diciembre de 2014

 

Jimena Ocampo Lozano

 

 

 

 

 

¿Por qué evaluación psicopedagógica?

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Cuando acudimos a la consulta de un profesional, (psicólogo, psicopedagogo, logopeda), suele ser porque nuestro hijo presenta dificultades ya sea en el aprendizaje, atencionales, en el lenguaje o emocionales. Muchas veces son los propios colegios los que dan la voz de alarma o bien los propios padres que ven “que algo pasa”. Y en ese momento decidimos acudir a un especialista.

En este artículo nos vamos a centrar en la importancia de la evaluación en los casos de dificultades de aprendizaje.

La evaluación psicopedagógica o neuropsicológica, es una herramienta fundamental para el profesional de la psicología y la pedagogía. Cuando las familias acuden a la consulta suelen narrar historias sobre las dificultades de sus hijos, ( no se centra, se despista, le cuesta leer y escribir y se niega a hacerlo, tarda mucho tiempo en hacer los deberes, es inquieto….no sé como ayudarle). El profesional necesita conocer el por qué de esas historias, qué está detrás de esas dificultades que describen los padres y así poder por un lado, adecuar la intervención a la dificultad concreta, asesorar a padres y profesores sobre cómo trabajar con los niños y dar herramientas a los niños, (que conozcan qué les ocurre es fundamental). No se trata pues de clasificar ni etiquetar a los niños, sino de adecuar las intervenciones a cada necesidad concreta.

En la mayoría de los casos, cualquier dificultad que presenten los niños en su desarrollo afecta en mayor o menor medida en el aprendizaje, y por ello es fundamental un diagnóstico temprano, (cuanto antes mejor) para evitar o minimizar dificultades en el aprendizaje o en el desarrollo posterior.

La evaluación es una recogida de datos exhaustiva sobre el momento actual del niño, y en función de la edad evaluamos unas áreas o otras. En evaluaciones con niños pequeños (infantil), por ejemplo, recogemos información sobre el desarrollo motor, lateralidad, autonomía, lenguaje, etc…para establecer su nivel de desarrollo en diversas áreas y compararlo con el desarrollo esperado para la edad del niño y poder determinar o diagnosticar si hay o no un retraso en el mismo e  intervenir de la forma más adecuada.

En niños más mayores recogemos información objetiva sobre diferentes áreas del desarrollo del niño. 

  • Atención, ( selectiva, sostenida, calidad atencional, estilo de respuesta en las pruebas atencionales)
  • Memoria, (de trabajo, visual…)
  • Perfil cognitivo, (inteligencia fluida y cristalizada).El perfil cognitivo nos aporta información sobre áreas importantes como el razonamiento perceptivo o la velocidad de procesamiento del niño.
  • Funciones ejecutivas.
  • Desarrollo perceptivo- motor.
  • Lateralidad.
  • Conducta y comportamiento.
  • Emocionalidad.
  • Lectura.
  • Escritura.

Toda esta información es analizada y contextualizada, y a partir de ella podemos establecer si existe una dificultad de aprendizaje concreta, si las dificultades son debidas a inmadurez en algunas áreas o si son debidas a un ritmo lento de aprendizaje.

Además de esta información en el informe recogemos información que nos brindan los padres sobre el desarrollo de su hijo, su carácter, temperamento, etc… e información que nos brinden los profesores.

No se trata de poner de relieve los puntos débiles del niño, también hay que valorar sus fortalezas, sus puntos fuertes para potenciarlos, ya que es fundamental no olvidarlos ni perderlos de vista.

Hay que tener en cuenta que un diagnóstico o valoración lo más temprana posible es fundamental para un buen desarrollo posterior del niño y para que se superen las dificultades con éxito.

 

Escrito por:

Jimena Ocampo Lozano.

 

 

 

 

¿Logopedia para nuestro hijo?

¿Necesita acudir mi hijo a un logopeda? Es una pregunta que como padres nos podemos hacer en algú
n momento del desarrollo de nuestro hijo.

Es importante saber que cada niño tiene un ritmo evolutivo diferente y que no tienen que ser todos exactamente iguales, (dentro de la norma hay variación), pero esto no quiere decir que “lo dejemos pasar”, o “pensemos que ya llegará hacerlo solo”, que “no importa que lo tal sonido lo leeradquiera a los 5 años que a los 3 años”, que “ya hablará” etc… estos pensamientos no hacen otra cosa  que perjudicar, en ocasiones, el desarrollo del lenguaje del niño.

Cada año del niño, cada paso es fundamental , por lo que hay que debemos  estar pendientes de las dificultades que pueden ir surgiendo en nuestros pequeños,  pues cuanto antes se traten más fácil será la intervención y menos interferirá en su aprendizaje.

En ocasiones, puede surgir miedo o negación a la hora de pensar que nuestro hijo necesita acudir a un profesional, ya que todos esperamos que con nuestros niños todo vaya sobre ruedas, y la verdad es que ir al logopeda no tiene que significar un problema ni un bache para las familias, sino algo positivo y beneficioso.

Un logopeda es una persona cualificada que le va ayudar con sus dificultades y así poder disfrutar de su infancia, y comunicarse con otros niños y familia sin obstáculos, y es el logopeda quien puede valorar la necesidad o no de la intervención y si esa dificultad en el habla de nuestro hijo es significativa y hay que tratarla o es evolutiva y sólo merece observación y seguimiento.

Tenemos en cuenta que los papás no sois profesionales ni especialistas de este ámbito, pero  podéis identificar señales que indiquen la posible necesidad de acudir al logopeda. También es importante el papel de aquellas personas de vuestro entorno (abuelos, amigos, etc), ya que muchas veces los propios padres  día a día terminan por comprender y/o acostumbrarse a qué y el cómo se expresa su hijo. Por ello otras personas pueden hacer ver que si hay dificultades en la comunicación del niño/a.

Os mostramos algunos signos de alarma:

  • De o a 12 meses: no sonríe ante las caras o voces familiares, no se orienta hacia los sonidos o la voz humana, Ausencia de sonidos…
  • De 1 a 2 años: apenas balbucea o si lo hace hay poca variación de sonidos, falta de respuesta a palabras como “dame”, “mira”, “ven”…
  • De 2 a 3 años: uso de menos de 4-5 consonantes, ausencia de palabras simples o combinación de dos de ellas
    , falta de interacción con los demás, problemas en la masticación…
  • De 3 a 4 años: habla ininteligible, no realiza preguntas del tipo ¿qué? o ¿dónde?, comprensión limitada…
  • De 4 a 5 años: no pronuncia bien la mayoría de los sonidos del lenguaje, uso de frases de tres palabras o menos, vocabulario reducido con un uso frecuente de términos como “este”…
  • De 5 a 6 años: persiste dificultad de articulación, errores en la estructura de frases, dificultad en la comprensión de oraciones, conceptos…

Como siempre, la mejor opción ante cualquier duda os sospecha de que algo no va bien, es acudir al profesional adecuado, en este caso, un Logopeda titulado y cualificado que os orientar y asesorar sobre la mejor opción para vuestro hijo.

 

Ainhoa Lorente Nava.

Logopeda.

 

 

 

Aprendizaje temprano de la lectoescritura…¿a qué precio?

Parece que últimamente4226657101_10fc80c138_b, hay una fiebre generalizada en las escuelas para  que todos los niños pasen de 3º Infantil a 1º de Primaria sabiendo leer y prácticamente escribir. Sinceramente…no me explico muy bien por qué…

No es que los niños no puedan iniciarse en la lectura y la escritura con 5 años, por supuesto que sí. Pero no debemos perder de vista varias cosas fundamentales:

  • Por un lado, leer y escribir, son dos de las tareas y aprendizajes más difíciles y complejas a las que nos enfrentamos los seres humanos.
  • Por otro lado, no debemos nunca perder de vista, los requisitos necesarios para acceder a estos aprendizajes. Ya que para aprender a leer y escribir, primero tendremos que saber, por ejemplo, lo que es arriba y abajo, correr, saltar y pintar con nuestros dedos…por ejemplo…sin olvidarnos de lo principal…¡hablar y comunicarnos!
  • Otro punto a no olvidar…no todos los niños son iguales…sus ritmos de desarrollo son diferentes, sus estilos de aprendizaje, sus momentos idóneos…por lo tanto…¿realmente podemos enseñar a leer y escribir a todos a la vez?

La importancia de empezar la casa por los cimientos, y no por el tejado.

Antes de empezar a leer, los niños deben haber alcanzado una serie de logros, o prerrequisitos, que van a facilitar el aprendizaje de la lectura y posteriormente la escritura, como son:

  • Adecuado nivel de lenguaje oral.
  • Esquema corporal, coordinación visomanual, control postural..
  • Discriminación auditiva y visual.
  • Estructuración y orientación temporal y espacial.
  • Estructuración rítmica…

Un aprendizaje precoz de la lectura y la escritura, puede suponer un fracaso en el aprendizaje de estas habilidades superiores, como son leer y escribir.

A esto hay que añadir el nivel de desarrollo y madurativo de cada alumno, que no es igual para todos, por lo tanto, habrá niños preparados para iniciarse en la lectura y posteriormente en la escritura a comienzos de 3º Infantil, y otros que no estén preparados hasta finales del mismo curso…pero “forzamos la máquina” y queremos que al finalizar el ciclo de Infantil, la mayoría pasen a Primaria con estas habilidades ya adquiridas…y es un grave error…porque forzar la máquina solo puede tener una consecuencia…que se rompa…

Por lo tanto, creo que en Infantil debemos centrarnos en que los pequeños desarrollen sus capacidades psicomotrices, que exploren el medio, que desarrollen el lenguaje oral, que adquiera conceptos básicos, (arriba, abajo, dentro, fuera, delante, detrás…), y sí, que se inicien en la lectura, y en la escritura, pero que se INICIEN, y que el que esté más preparado, avance, pero sin forzar al que aún no está preparado.

En la educación las prisas no son buenas, y menos cuando se trata de dos aprendizajes tan fundamentales como la lectura y escritura…así que tengamos calma, que todo llega…pero si forzamos y nos saltamos los cimientos…tal vez la casa se nos caiga encima.