¿Por qué evaluación psicopedagógica?

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Cuando acudimos a la consulta de un profesional, (psicólogo, psicopedagogo, logopeda), suele ser porque nuestro hijo presenta dificultades ya sea en el aprendizaje, atencionales, en el lenguaje o emocionales. Muchas veces son los propios colegios los que dan la voz de alarma o bien los propios padres que ven “que algo pasa”. Y en ese momento decidimos acudir a un especialista.

En este artículo nos vamos a centrar en la importancia de la evaluación en los casos de dificultades de aprendizaje.

La evaluación psicopedagógica o neuropsicológica, es una herramienta fundamental para el profesional de la psicología y la pedagogía. Cuando las familias acuden a la consulta suelen narrar historias sobre las dificultades de sus hijos, ( no se centra, se despista, le cuesta leer y escribir y se niega a hacerlo, tarda mucho tiempo en hacer los deberes, es inquieto….no sé como ayudarle). El profesional necesita conocer el por qué de esas historias, qué está detrás de esas dificultades que describen los padres y así poder por un lado, adecuar la intervención a la dificultad concreta, asesorar a padres y profesores sobre cómo trabajar con los niños y dar herramientas a los niños, (que conozcan qué les ocurre es fundamental). No se trata pues de clasificar ni etiquetar a los niños, sino de adecuar las intervenciones a cada necesidad concreta.

En la mayoría de los casos, cualquier dificultad que presenten los niños en su desarrollo afecta en mayor o menor medida en el aprendizaje, y por ello es fundamental un diagnóstico temprano, (cuanto antes mejor) para evitar o minimizar dificultades en el aprendizaje o en el desarrollo posterior.

La evaluación es una recogida de datos exhaustiva sobre el momento actual del niño, y en función de la edad evaluamos unas áreas o otras. En evaluaciones con niños pequeños (infantil), por ejemplo, recogemos información sobre el desarrollo motor, lateralidad, autonomía, lenguaje, etc…para establecer su nivel de desarrollo en diversas áreas y compararlo con el desarrollo esperado para la edad del niño y poder determinar o diagnosticar si hay o no un retraso en el mismo e  intervenir de la forma más adecuada.

En niños más mayores recogemos información objetiva sobre diferentes áreas del desarrollo del niño. 

  • Atención, ( selectiva, sostenida, calidad atencional, estilo de respuesta en las pruebas atencionales)
  • Memoria, (de trabajo, visual…)
  • Perfil cognitivo, (inteligencia fluida y cristalizada).El perfil cognitivo nos aporta información sobre áreas importantes como el razonamiento perceptivo o la velocidad de procesamiento del niño.
  • Funciones ejecutivas.
  • Desarrollo perceptivo- motor.
  • Lateralidad.
  • Conducta y comportamiento.
  • Emocionalidad.
  • Lectura.
  • Escritura.

Toda esta información es analizada y contextualizada, y a partir de ella podemos establecer si existe una dificultad de aprendizaje concreta, si las dificultades son debidas a inmadurez en algunas áreas o si son debidas a un ritmo lento de aprendizaje.

Además de esta información en el informe recogemos información que nos brindan los padres sobre el desarrollo de su hijo, su carácter, temperamento, etc… e información que nos brinden los profesores.

No se trata de poner de relieve los puntos débiles del niño, también hay que valorar sus fortalezas, sus puntos fuertes para potenciarlos, ya que es fundamental no olvidarlos ni perderlos de vista.

Hay que tener en cuenta que un diagnóstico o valoración lo más temprana posible es fundamental para un buen desarrollo posterior del niño y para que se superen las dificultades con éxito.

 

Escrito por:

Jimena Ocampo Lozano.

 

 

 

 

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