¿Qué es la velocidad de procesamiento y qué importancia tiene en el aprendizaje?

Uno de los problemas que pueden presentar alumnos con dificultades de aprendizaje, ( el la dislexia esto es muy común), es que tienen una baja velocidad de procesamiento, ( se puede valorar mediante la batería cognitiva WISC).  ¿Pero qué es la Velocidad de procesamiento?

La Velocidad de procesamiento es una capacidad cognitiva y es fundamental para pensar, resolución de problemas, memoria…

Es la capacidad para manejar varios datos simultáneamente, procesarlos y emitir una respuesta. Esta velocidad de procesamiento aumenta con la edad, así, los niños pueden tener en mente simultáneamente varias dimensiones de un tema o problema, cuando los más pequeños sólo suelen centrarse en una dimensión. Los adolescentes pueden así llegar al pensamiento abstracto, aumentando su capacidad de razonamiento, mientras que cuanto más pequeño es el niño más concreto es su pensamiento.
Por otro lado, la velocidad con que los niños procesen la información influirá en lo que puedan hacer con ella. Por ejemplo, para resolver un problema en el que intervienen varios factores, ( Juan tiene 18 manzanas, regala 3 y compra 10 más, ¿Cuántas manzanas tiene ahora Juan?), deben ser capaces de realizar la operación u operaciones pertinentes con suficiente agilidad antes de que olviden la pregunta a la que deberían responder o incluso los diversos pasos a seguir. Del mismo modo, la velocidad con que un niño articula o lee palabras influye en la cantidad que puede almacenar y recordar. Cuanto más lento lea menos puede recordar.
Por lo tanto, un procesamiento rápido está ligado a un mejor rendimiento en la tarea; sin embargo, un procesamiento lento puede compensarse con estrategias eficaces.

Esto es un elemento a tener en cuenta a la hora de trabajar con nuestros alumnos en clase y en el hogar. Debemos por tanto diseñar estrategias de desarrollo cognitivo para que los alumnos puedan aprender de manera adecuada. Debemos guiar al alumno que tiene esta dificultad, por ejemplo, en los problemas matemáticos establecer una serie de pasos para seleccionar la información, identificar qué es lo que nos preguntan, establecer operaciones para resolverlo, etc.,a modo de auto instrucciones para que el niño no olvide datos ni pasos a seguir y aunque más lento, consiga realizar estas tareas con éxito.

También podemos entrenar la Velocidad de Procesamiento, por ejemplo con ejercicios en los que ante unas imágenes que se le presenten tengan que nombrar el objeto o la acción lo más rápido posible, o con ejercicios de hacer no hacer, ( por ejemplo, cuando oigas una palmada deberemos dar un golpe en la mesa, pero si oyes un golpe en la mesa no deberá hacer nada).

 Para una acción educativa eficaz y que realmente  logre que los alumnos aprendan y lo hagan alegres y sin que les suponga un obstáculo demasiado difícil de superar debemos tener en cuenta todas las variables que influyen en los procesos de aprendizaje, y la Velocidad de procesamiento de los alumnos es una de ellas.

 

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La dislexia II

Cuando hablamos de dislexia normalmente lo asociamos a niños que confunden letras, ( la b y la d), y que generalmente leen y escriben mal. En realidad, son muchos los alumnos que sufren este trastorno, (porque es un sufrimiento para la mayoría de ellos), y aún hoy, es poco el conocimiento que se tiene de este trastorno.

En realidad podemos decir que la Dislexia es una manera diferente de aprender, una más de las tantas que pueden darse en cada uno de nosotros, pero que por desgracia, va a afectar al  rendimiento escolar de estos niños en mayor o menor medida, porque la manera generalizada de enseñar no se adapta a su manera de aprender.

La dislexia no viene sola. Además de las dificultades claras en lectura y/o escritura, presentan  o pueden presentar, dificultades en el cálculo, atención, memoria, impulsividad, falta de coordinación, etc…

No todos los niños disléxicos son iguales, ya que en la dislexia influyen ,muchas variables, (que veremos en otros artículos) pero por lo general, son niños a los que les cuesta leer y escribir,( son lentos), cometen errores de omisión de letras, se inventan palabras, invierten las letras de las palabras, no comprenden lo que leen, (normalmente porque están más pendientes de transformar las letras en sonidos que en extraer el significado de las palabras),cometen numerosas faltas de ortografía, no tienen correctamente interiorizado el esquema corporal, les cuesta diferenciar la izquierda de la derecha,   tienen mala memoria y parece que lo que aprendieron ayer hoy no lo recuerdan, son lentos en general, ( y por ello necesitan más tiempo para todo),  son despistados, etc…

Pero también hemos de decir que son niños muy creativos, con una imaginación poderosa, sensibles a todo lo que les rodea, inteligentes, lo único que les ocurre es que aprenden de manera distinta, y es por ello, por lo que se les penaliza.

Un niño disléxico es más visual, es decir, aprende mejor lo que ve con imágenes que con letras, ( que por lo general son como jeroglíficos para ellos). Pero si nos fijamos mínimamente en los materiales escolares y en las explicaciones en el aula, todo son libros, textos y letras y más letras…por lo tanto, se enfrentan a un muro que para ellos es difícil de subir, y además, les ponemos trampas por el camino.

En lugar de darles la mano, les lanzamos al abismo. Deberíamos plantearnos muy seriamente que no sólo se aprende leyendo, que también se aprende viendo, manipulando, experimentando, y como docentes debemos adaptarnos a esos alumnos que aprenden de otra manera, ya que si no, estaremos condenando al sufrimiento y fracaso a personitas brillantes que en el futuro pueden ser personas muy grandes, (siempre lo digo, pero Einstein era disléxico y sacaba malas notas en el cole).

Así que si cambiamos un poquito nuestra manera de enseñar, sólo un poquito, conseguiremos que el fracaso se convierta en éxito y exprimiremos al máximo las capacidades que cada uno de nuestros alumnos tienen en el aula.